El quilt que os enseño más abajo es un trabajo que hice en honor a mi madre, fallecida hace ya mucho tiempo y una magnífica modista.Se habría reído de quien le hubiera dicho que yo algún día iba a usar la aguja para algo más que para subir el bajo de unos pantalones, y qué decir sobre el hecho de comprarme una máquina de coser ¡¡ Y USARLA!!...
Como dicen que nunca es tarde si la dicha es buena, una vez que me aficioné al Patchwork consideré que una forma de honrar su memoria y agradecerle las innumerables prendas de ropa que cosió a lo largo de toda su vida para toda la familia (aparte de lo que cosió como profesional para ganarse su sustento y el mío), sería el hacer una colcha y ponerle su nombre.
El día de mañana esta colcha la disfrutará mi hija Olga y al mirarla también recordará lo que le conté sobre su abuela, de la que desafortunadamente no guarda memoria. Hoy la tengo colgada como tapiz adornando la sala de mi casa y cada vez que la miro me acuerdo de mi madre, Ana Méndez Gómez, querida por todos los que la conocieron.
Ella fue, como comprobé cuando fui lo suficientemente madura como para apreciarlo, una MUJER con mayúsculas, fuerte, sencilla, trabajadora y de buen corazón con todas las criaturas de este mundo, personas y animales.
Me costó un buen puñado de horas, pero... qué satisfecha me dejó cuando la terminé...



